Todo inició con un deseo en mi corazón que presentamos en oración a Dios. Desde entonces, Él comenzó a obrar en cada pequeño detalle.
La idea de emprender nació en mi corazón cuando era niña. Durante muchos años fue solo un anhelo que parecía imposible de alcanzar, porque no contaba con los recursos necesarios. Sin embargo, Dios me enseñó a pedirle aquello que anhelaba mi corazón, conforme a Su voluntad, y en Su tiempo me lo concedió.
Un día compartí este sueño con mis niñas. Les conté esa idea de emprender que durante tantos años había guardado en mi corazón, y fueron ellas quienes dieron el primer paso para hacerla realidad, iniciando este hermoso negocio en febrero de 2026. Hoy me llena de alegría ver cómo ese sueño que nació en mi corazón comenzó a tomar forma…